jueves, marzo 21, 2013

Día del Árbol, Día de la Poesía


Hoy se celebra el Día Mundial del Árbol y quiero rendir homenaje con algunas imágenes a esas maravillas de la naturaleza, esos silenciosos soportes de la vida, sin los cuales no sólo nuestro aire sería irrespirable, sino que también nuestra vida sería mucho más triste. ¿Quién no se ha cobijado del sol o de la lluvia bajo un árbol? ¿quién no se ha alegrado en medio del invierno al ver el primer almendro florecido? ¿quién no se ha emocionado con la llamarada amarilla de un chopo en otoño? ¿quién no ha sentido cómo la mera contemplación de un árbol le serenaba el espíritu y le hacía sentirse más agusto?



Foto: La Uge
Da la sensación de que, al verse tan débiles, estos dos arbolitos se abrazan y sostienen mutuamente, sin que ninguno de los dos impida crecer al otro. ¡Qué ejemplo!


(Véase el tamaño de la persona subida en la rama. El tronco tiene un perímetro de mas de 14 metros)

En cambio este majestuoso Castaño del Cantín en Villasumil (Ancares) no necesita ningún apoyo. Después de varios siglos de vida sigue floreciendo, soportando nieves y calores



Buganvilla en el Trastévere, Roma
La buganvilla no crece bien sin un soporte al que agarrarse, pero a cambio del soporte presta su elegancia a los viejos muros de esta villa romana.


Pinos de Roma, sobre la Colina del Palatino

Los afamados Pinos de Roma, que inspiraron a Respighi su obra homónima, sombrean con su elegancia las ruinas del Palacio Imperial



Ceibos en Plaza San Martín, Buenos Aires
Al otro lado del Atlántico los ceibos retuercen sus ramas como si verdaderamente se estuvieran desangrando por sus flores rojas: "Sangre del ceibal que se vuelve flor"


Flores de Ceibo, Buenos Aires



Cycas revoluta, Palma de Sagú

Esto que parece una palmera en realidad es un fósil viviente. Vegeta sobre la tierra desde antes de la aparición de los dinosaurios, hace mas de 300 millones de años. Su nombre es Cycas revoluta, y hay que tener cuidado con ella, ya que cualquier parte de la planta tiene una toxicidad muy alta. ¡Cuidado con las mascotas que la encuentran apetitosa!


Cementerio de La Recoleta, Buenos Aires

La encontramos decorando un macetero en el Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires. Aquí no es fácil que haga mucho daño. Por lo menos a los residentes definitivos


Ficus elástica, Gomero, Plaza San Martín, Buenos Aires
 
 No lejos de allí otros gigantes parecen forcejear para sacar las raices de la tierra y emprender el camino. 
El Ficus que en nuestras casas es una ramita sin importancia en un rincón del salón, en el clima de Buenos Aires adquiere estas proporciones


 

Claro, que algunos tienen que pedir ayuda para sostener sus ramas.


Jacarandás con las ramas arrancadas por el huracán de abril de 2012 en la Avenida 9 de Julio, Buenos Aires
Y cuando el temporal azota, los más débiles sucumben


 

Siempre hay quien se apresura a "hacer leña del árbol caído"



Patio interior en la Casa Rosada, Buenos Aires
Estas sí son auténticas palmeras. Pero están confinadas en un patio, domesticadas en torno a una fuente

 
Paseo marítimo de Gandía, Valencia
  En cambio ésta disfruta de horizontes enormes...



 ...aunque quizá esté pensando, al ver su sombra en la arena, que su auténtico lugar no es la orilla del mar, sino el oasis en medio del desierto:


Oasis de Tadmor, junto a Palmira, Siria
Como este magnífico palmeral que separa las ruinas de Palmira en Siria
de la actual ciudad de Tadmor

de
Ciprés junto al Monasterio de Qalat Simán, Siria

Antes de irnos de Siria (pobre país, destrozado por un tirano) disfrutemos de la paz que se respira en un lugar fascinante: Las ruinas de Qalat Siman, el monasterio donde Simeón el Estilita consagró su vida a la meditación



Sin necesidad de irnos tan lejos encontramos este magnífico ejemplar de ciprés centenario en el pueblo de Colunga, en Asturias. Es un sólo pie que se abre en varias ramas verticales, como un candelabro


Sequoia, Eaux Bonnes, Francia

También tiene buen porte esta sequoia que encontramos en Eaux Bonnes, deliciosa ciudad con aire de balneario decimonónico en la vertiente norte de los Pirineos, camino del Col d'Aubisque, famosa cota ciclista.

Jardín del Príncipe, Aranjuez
 No es necesario alejarse mucho de casa para contemplar esta hermosura, las avenidas de Plátanos de sombra que refrescan con las suyas los paseos del Jardín del Príncipe, en Aranjuez. Cuántos años habrán hecho falta para que los troncos tomasen ese diámetro, cuántas intrigas cortesanas habrán escuchado.

Salix babylonica, Jardín del Príncipe, Aranjuez
También a esos jardines pertenece este espléndido ejemplar de Sauce Llorón



Chopera de la ermita de la Poveda, Villa del Prado, Madrid
Una chopera en otoño recuerda a una catedral gótica


Chopera inundada, Lagunas de Ruidera, Ciudad Real
Si está inundada, como ésta, nos trae a la memoria la obra de Debussy, "La Catedral Sumergida"



Tamarises en la Isla del Pan, Tablas de Daimiel, Ciudad Real
Y estando tan cerca, cómo no nos vamos a acercar a las Tablas de Daimiel, a disfrutar de un paisaje extraño, único, donde los tamarises se doblegan por la falta de suelo suficiente para sostener sus raices.


Tamarises florecidos en la desembocadura del Urumea, San Sebastián
  Nada que ver con la vida regalada de los tamarises que disfrutan de las mejores vistas del Cantábrico: El Paseo Nuevo de San Sebastián. Así florecen con esta alegría.



Una dehesa en primavera, Ciudad Real

 Volvamos tierra adentro a disfrutar de uno de los paisajes más genuinos de la geografía española, la dehesa, ese exponente de la sabiduría ancestral que ha sabido aunar explotación y conservación, logrando unos parajes de belleza especialísima. Les remito a un blog indispensable para que conozcan las opiniones de un gran pensador del paisaje con nombre de gangster, Lansky: "Periquitos muertos"


Parque Nacional de Cabañeros, Ciudad Real

Me despido con este maravilloso sol poniente sobre uno de los lugares verdaderamente especiales de España: El Parque Natural de Cabañeros, que todos deberíamos visitar al menos una vez en la vida

Y ya que es el día de la poesía,  sugiero este verso de Antonio Machado dedicado a las encinas, en honor de la de nuestra última foto:

¡Encinares castellanos
en laderas y altozanos,
serrijones y colinas
llenos de oscura maleza,
encinas, pardas encinas;
humildad y fortaleza!
Mientras que llenándoos va
el hacha de calvijares,
¿nadie cantaros sabrá,
encinares?

Verso completo en http://www.xuliocs.com/Esquisa/machadoencin.htm

5 comentarios:

Vanbrugh dijo...

Me suelen caer más bien gordos los Días de Esto o de Aquello -quitando el Día del Padre, porque eso lo soy...-. Pero doy por bueno el doble día si ha servido para provocar uno de tus bien hilvanados posts, de textos sabiamente breves y fotos magníficas.

Lansky dijo...

Bonitas fotos, pero suscribo el comentario de arriba

Cigarra dijo...

La verdad es que a mi también me fastidian los días oficiales, (salvo como bien dices, el de la Madre, que para eso lo es una) pero se trataba de tener un pretexto para poner unas fotos que me pesaban en la carpeta.

Estuve dudando entre dedicar el post a los árboles, o conmemorar el aniversario del nacimiento de Bach, que nació un 21 de marzo, pero como no tenía ninguna foto del genio de Eisenach... (la última vez que nos vimos no me dejó hacerle fotos) y en cambio tenía muchas ganas de poner algunas de mis fotos de árboles.

Se me ha pasado el Ahuehuete del Retiro que casi merece un post para él sólo. Otra vez será

Lansky dijo...

Ah, y gracias por la mención de 'pensador del paisaje', se me ha hecho el culo pepsicola, que diría un cheli, aunque la foto que has elegido no es ni mucho menos de una dehesa típica puesto que está labrada y con cereal sembrado

YOLANDA dijo...

Hola Giuse,
es precioso lo que has colgado. Una de mis aficiones favoritas es la de pintar árboles. Así que tu trabajo y comentarios me han parecido estupendos.

Un saludo

Yolanda