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lunes, 21 de diciembre de 2009

Blanca Navidad


Con una puntualidad encomiable el Padre Invierno se ha presentado en nuestras calles cargadito de nieve. El coche tenía, por el lado sur, una capa de nieve de tres dedos de espesor, y por el lado norte, una lámina de hielo que me ha costado un buen rato romper y quitar. Con cuidadito y a velocidad prudente he conseguido recorrer el camino que otros días hago emulando a Fittipaldi, y aqui estoy, disfrutando de los 13º C que marca el termómetro de mi despacho.

Pero este frio polar que nos asalta no ha enfriado mis deseos hacia todos vosotros para que las fiestas que llegan sean alegres y cálidas; que no nos veamos empujados a una vorágine de compras, cenas, comilonas y compromisos, sino que cada cual las disfrute del modo que más agradable le resulte: viajando, quedándose en casa al calorcito del brasero, festejando con los amigos, recuperando el contacto con esos familiares a los que vemos de ciento en viento, leyendo los libros que tenemos pendientes, viendo las películas que más nos gusten, sin querer hacer más de lo que podemos, para que el estrés no nos amargue las vacaciones, y siendo conscientes de las cosas buenas que tenemos a nuestro alrededor. Y que el año que viene nos traiga de todo lo bueno, montones de cosas: salud, amigos, trabajo y alegría.

Y como felicitación navideña, una canción interpretada por el Coro Accento, que tiene la particularidad de ser la obra polifónica más antigua de la América colonial. Se llama Hanacpachap Cusicuinin y es un canto procesional compuesto según los cánones de la música de la época (s. XVII) pero con letra en quechua, como ejemplo de síntesis entre la cultura indígena peruana y la española. Mi modesta aportación es el acompañamiento de bombo que marca el ritmo. Que ustedes lo disfruten y ¡FELIZ 2010!



domingo, 11 de enero de 2009

Nevada en Madrid

El viernes 9 de enero Madrid amaneció todo nevado, y yo me pasé la mañana tirándome de los pelos, porque me había dejado la cámara en casa, y no podía hacer ni una foto. Pero ¡ah! sus Majestades los Reyes Magos le habían traído el día 6 una máquina a mi hija (para que no se lleve la mía cuando se va de viaje) y como "el que lo hereda no lo hurta", fue ella la que se encargó del reportaje fotográfico que ahora puedo lucir aquí.



Así estaba la esquina de mi calle por la mañana temprano camino del trabajo


Y este aspecto tan precioso tenía el jardín de su oficina (antes de que todos bajaran a tirarse bolas en el ratito del café)


Al salir del trabajo se fue al parque del Retiro, que estaba así de precioso.
(Todas las fotos siguientes son del Retiro)















Qué chocante resulta la nieve sobre las palmeras


En cambio, los abetos parecen especialmente diseñados para estar nevados


Los leones del estanque añorarán los calores africanos




Y el pobre ocupante de esta casita ¿tendrá chimenea?




El Palacio de Cristal parece aún más de cuento de hadas





































El pobre rosal no se dio cuenta de que ya no era momento de florecer










Y aquí tienen a la autora del reportaje gráfico, sorprendida en pleno lanzamiento
¡Bola va!


A abrigarse bien, que hay que disfrutar de los placeres invernales.



viernes, 9 de enero de 2009

Fin de fiesta y nieve

Cuando todavía están puestas las iluminaciones navideñas en nuestras calles...






...nuestros estómagos aún se están resintiendo de los excesos gastronómicos...







...y todavía no hemos tenido tiempo de quitar el arbolito del rincón del salón...






...cuando lo único que nos da fuerzas para volver al tajo cotidiano es hacer el recuento de los puentes, moscosos, fiestas autonómicas y vacaciones de semana santa que se perfilan en el horizonte...



...hemos amanecido con una nevada que nos viene a dejar claro que todavía queda mucho invierno por delante. ¡Temblad, desventurados!


Pero como dice Serrat "todo inconveniente esconde alguna ventaja": es el momento de acomodarse en casa, (si se tiene una chimenea a mano, miel sobre hojuelas) y dar buena cuenta de los libros que nos han traido los Reyes, retomar aquel bordado de punto de cruz que nunca acabamos, iniciar una labor de punto entretenida, o simplemente, charlar con los amigos con unas cervecitas a mano.
Aunque sea con bastante retraso ¡que 2009 sea un año feliz para todos!