jueves, 22 de marzo de 2007

Ventanas de Viena

En vista del éxito que han tenido las ventanas londinenses, y para que se vea que he viajado, ahora va una entrega de ventanas vienesas.

Empezaremos por una ventana con prosapia: en el Hoffburg, residencia imperial, ésta es una de las ventanas de las estancias privadas de la emperatriz Sissi. Como es uno de los personajes emblemáticos de la ciudad, se recuerda su presencia con una silueta recortada tras el cristal


Esta residencia no es tan ilustre, ni muestra ninguna silueta tras el cristal, pero la recomiendo vivamente. Se trata del Hotel Pertschy, donde me alojé, en la Habsburgergasse, a un pasito del Graben y de la Catedral. Un palacete delicioso, con un precio muy asequible




Una fachada cualquiera, detrás de la catedral.


Viena es una ciudad, sobre todo, barroca. Y el Barroco se deja sentir por todas partes.

















Pero de pronto surge una fantasía oriental con tintes bizantinos:





No solo las fachadas: también hay patios interiores con un derroche de ventanas, con plantas,

... o sin plantas:


Esta no es una ventana real, pero tiene un valor especial: el personaje que se asoma por ella es nada menos que Pilgram, el escultor del maravilloso púlpito debajo del cual se encuentra situada. Desde esta ventana lleva mas de cuatro siglos disfrutando del asombro de los turistas que contemplan su obra maestra.

Y para que se vea que Viena no ha quedado estancada en los siglos pasados, una muestra de la modernidad mas moderna: la Casa Haas, en el Graben, frente a la Catedral de San Esteban. Un contraste duro de asimilar, pero que demuestra que Viena sigue siendo una ciudad que vive al ritmo de los tiempos actuales.

Y para no cansaros, otro día seguiremos.

1 comentario:

Raquel Barbieri dijo...

Me encantaron las imágenes y el cálido relato. Ya el otro día estuve viendo las fotos de Roma... WOW

Las puertas, ventanas y balaustradas son algo que me fascina.
¿Has ido a la Wiener Staatsoper???

Muchos saludos desde Buenos Aires,

Raquel