
... Se cantó el concierto. En la foto se aprecia cómo ondeaban los flecos de los mantones con el cierzo helado que nos obligó a apiñarnos, pero el buen humor y las ganas de no defraudar a los valientes espectadores que aguantaron el frío, nos mantuvieron firmes en nuestros puestos.
No se puede decir que congregáramos a una gran multitud, pero hubo un grupo considerable de fieles que acudieron a escucharnos, y que resistieron aún en peores condiciones que los cantantes, porque nosotros, mal que bien, teníamos una pared a la que arrimarnos, y esa especie de tejadillo, que algo protegía, pero el público estaba sentado o a pie firme.
De todas maneras, no nos vamos a quejar, que se aguantó sin llover hasta la última pieza, las seguidillas de "La verbena de la Paloma". Hay que dedicar una mención especial a nuestro pianista, Gabi, que se lució extraordinariamente bien, supliendo a la orquesta. Porque si es dificil cantar con frío, tocar el piano con las manos heladas es de campeonato.
Ya sabéis, el sábado que viene, la cita será más confortable, porque se trata de un centro cultural en condiciones.
