viernes, 14 de enero de 2011
Copiar No Es Robar
http://www.elpais.com/articulo/cultura/cena/miedo/reunion/ministra/Sinde/elpepucul/20110112elpepucul_8/Tes
me ha hecho llegar hasta este simpático video:
Y erradiquemos de nuestro vocabulario la palabra "pirata" aplicada a las descargas en la red, o al intercambio archivos, mientras no nos lucremos con esas acciones.
Más bien tenemos que difundir la denominación de "Corsario" para la SGAE y otras entidades afines, ya que se ajustan perfectamente a la definición de la Real Academia:
Corsario: 1. adj. Se dice del buque que andaba al corso, con patente del gobierno de su nación.
miércoles, 17 de febrero de 2010
El canon mata la cultura
jueves, 23 de abril de 2009
Feliz Dia del Libro (a secas)
Como dice Cecilia, el Derecho de Autor, que es una noción lógica y evidente (si he hecho una obra que produce beneficios, lo lógico es que yo los perciba) necesita de alguien que gestione los ingresos, porque es evidente que los autores no pueden estar a la caza y captura de libreros, distribuidores, discográficas y vendedores de partituras; y hasta ahí la SGAE y otras gestoras han hecho siempre la labor para la que fueron creadas, con bastante eficacia. Lo grave es que, con el afán recaudatorio disparatado que están desplegando últimamente, están consiguiendo indisponer al público en general contra unas entidades que son útiles y serían estupendas si no confundiesen a churras y merinas; y lo que es peor, nos están poniendo contra la idea misma de Derecho de Autor, que me parece sagrada.
Y como siempre, lo más grave, por ser subliminal y solapado, es el empleo falaz y torticero del lenguaje. Vamos a poner las cosas en claro desde el comienzo: USTED Y YO NO SOMOS PIRATAS. Vamos a erradicar ese término, que han conseguido que medio en broma medio en serio, todos incorporemos a nuestro modo de hablar. "Ayer estuve pirateando..." Cuando lo que hice fue sacar cuatro fotocopias de un libro de arte para que estudie mi hija, pongo por caso. ¡No las vendí, no hice una edición fraudulenta, no me lucré con ellas! O "voy a piratearme unas canciones..." cuando lo que voy a hacer es ponerlas en un mp3 para escucharlas en el metro, no voy a regrabar discos, ni a ponerme a venderlos en la calle, ni a redistribuirlos lucrándome. Que quede claro, NO ESTAMOS PIRATEANDO SI NO OBTENEMOS BENEFICIOS. Erradiquemos, pues, esa expresión de nuestro lenguaje. Digamos más bien: "He hecho uso de unos derechos que me han cobrado de antemano..." o "He recuperado el dinero que me cobraron a traición..."
Piratear es cobrar un tanto por ciento (que oscila entre el 1% y el 20%, según el aparatito que sea) cada vez que se vende un CD virgen, un teléfono móvil, un mp3, una impresora, un scaner, una fotocopiadora, una tarjeta de memoria, un pincho USB, etc., por si el comprador a lo mejor, es posible, quizá, lo pueda usar para difundir, copiar o bajarse algo que esté sujeto a derechos. Pero aunque sólo lo use para sus documentos privados, sus fotos de familia, sus copias de seguridad en el trabajo, sus proyectos escolares o docentes... también ha pagado ya el canon por adelantado. Eso es piratear, y no lo que hacemos bajando música de internet.
Piratear es cobrar a las bibliotecas (y aqui si que entro de lleno en el tema del Dia del Libro) por cada libro que prestan a sus usuarios. Porque las entidades gestoras no discriminan si el libro que se está prestando es o no generador de derechos. No ponen un propio en cada mostrador de préstamo para verificar si el libro es un clásico de hace 300 años, ni si el autor es extranjero, ni si ha renunciado explícitamente al beneficio de ese canon (muchos lo han hecho). La biblioteca cuantifica globalmente sus préstamos y las entidades gestoras se llevan un porcentaje sin entrar a distinguir lo que se está prestando, todo en el mismo saco.
Ante lo cual como era un dislate impensable que el lector, que ya ha pagado sus impuestos para poder tener una biblioteca pública de satisfaga sus necesidades de instrucción y ocio, volviera a pagar cada vez que sacara un libro en préstamo, se arbitró la feliz solución de que la Administración pagase ese porcentaje en concepto de canon por préstamo. (Detrayéndolo del presupuesto de las bibliotecas, y si no, al tiempo, ya verán ustedes) Con lo que hemos desembocado en la aberrante situación, contraria a cualquier lógica, de que una entidad privada, sin ninguna transparencia, recaude dinero a la Administración (que es pública, o sea, somos todos) en beneficio de unos pocos. La vuelta total del concepto de impuesto, la sinrazón absoluta:
Unos pocos saquean a la comunidad en su propio beneficio, sin que se sepa con qué criterio reparten lo obtenido.
Una vez más, el avance imparable de lo Privado en detrimento de lo Público. Es decir, el expolio de los que menos tienen y peor se pueden defender, en beneficio de los que tienen el poder económico y los medios para incrementarlo.
Para terminar les recomiendo dos lecturas muy interesantes. Una es una intervención de Belén Gopegui en las Jornadas contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas, hace dos años:
http://noalprestamodepago.org/2007/02/28/otra-logica/
Otra, al hilo de la mención que hace Vanbrugh sobre la destrucción del espacio de libertad que es hoy por hoy internet, es un escrito ya antiguo, pero francamente profético, que hay que recordar una vez y otra, porque cada vez nos acercamos más a lo que predice. El autor Richard Stalman, lo publicó en 1997, y pone los pelos de punta:
http://www.gnu.org/philosophy/right-to-read.es.html
Para terminar, copio aquí el Manifiesto de la Plataforma contra el Préstamo de pago, que nos han pedido que difundamos:
Con motivo del Día del Libro, la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas propone a todos los bibliotecarios que no faciliten el trabajo a la entidad privada de gestión que recoge fondos públicos y, después de quedarse con un buen mordisco, reparte lo que queda, caprichosamente, entre algunos autores.
Esa propuesta se concreta en la siguiente medida: que ningún bibliotecario proporcione los datos de libros adquiridos ni libros prestados. La Plataforma se basa, para pedir esto, en las siguientes razones:
1. Las bibliotecas son los organismos que, con su trabajo diario, mejor defienden los derechos de los autores. Cuidan sus obras, animan a su lectura y pagan los derechos de autor al adquirirlas.
2. No es justo que cientos de trabajadores públicos (los bibliotecarios) dediquen una parte de su jornada laboral a proporcionar unos datos que benefician, sobre todo, a una entidad privada de gestión.
3. En este momento de crisis, en los que ya se han reducido los presupuestos de adquisiciones de algunas bibliotecas españolas, es inadmisible cargarles un nuevo concepto de gasto (¿quizá esa reducción está causada precisamente por el canon?)
Si la entidad de gestión quiere cobrar el canon bibliotecario, que al menos tenga la molestia de recoger ella misma los datos.
La Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas vuelve a pedir al Ministerio de Cultura, ahora dirigido por una nueva persona, que encabece un proceso de conversaciones con otros ministerios europeos tendentes a conseguir la derogación de la directiva del préstamo de pago. Porque todos sabemos que es una directiva basada en una mentira: que los préstamos bibliotecarios reducen la venta de libros.
Y mientras se trabaja en la derogación de la directiva, si es inevitable cumplirla durante el período intermedio, le pedimos al Ministerio que gestione directamente el canon desde una oficina estatal, para que no se siga dando la inmensa paradoja de que el sector privado –la entidad de derechos de gestión que todos conocemos- esté gravando con un impuesto al sector público.
miércoles, 22 de abril de 2009
La parte del León
Así que me parece un buen momento para comentar este artículo cuya lectura recomiendo:
http://www.libertaddigital.com/internet/la-sgae-reparte-el-75-de-sus-fondos-entre-el-173-de-los-autores-1276356945/
Y como es mas bien larguito, entresaco los párrafos más jugosos:
Los datos reflejan que la mayoría de los fondos que reparten dichas entidades acaba en manos de un círculo muy pequeño de autores.
La sociedad de Bautista repartió en 2007 unos 223 millones de euros entre apenas 600 autores beneficiarios de derechos, según datos oficiales.
Las entidades de gestión recaudaron 518,9 millones en 2007, de los cuales 97,11 millones -el 18,71% del total- procedieron del canon digital (copia privada)
(Es decir, casi cien millones de euros procedentes de ese canon que usted y yo estamos pagando cuando compramos una tarjeta para hacer fotos con la cámara digital en la boda de nuestro sobrino, asunto privado del que no nos lucramos; o cuando compramos una impresora para uso doméstico, con la que no nos lucramos; o cuando compramos un escaner para digitalizar las fotos del abuelo, asunto privado con el que no nos lucramos; o cuando compramos discos, o puertos usb para guardar documentos propios y privados, o compartirlos con amigos, como las fotos de las vacaciones, con lo que no nos lucramos; Todo eso y todo lo demás que puedan imaginar, ha reportado a la SGAE y otras entidades afines, como CEDRO, casi 100 millones de euros en 2007 por la julé, como vulgarmente se dice. Porque esos señores SI SON PIRATAS, que se están lucrando con nuestras actividades privadas que no tienen nada que ver con ellos. Para calcular cuánto nos ha costado el canon a cada uno de nosotros en 2008, se puede consultar este cuadro:
http://www.todoscontraelcanon.es/IMG/pdf/Tarifas_Canon_Digital_Junio_2008.pdf
Los datos de 2007 muestran que las ocho entidades descontaron de la recaudación total 108,5 millones de euros, de los que 73,4 millones (el 67,6% del descuento aplicado) se destinaron a gastos de administración -lo que supone el 14,1% del total de derechos recaudados-. Mientras, los 31,44 millones de euros restantes se destinaron en 2007 -últimos datos disponibles- a gastos sociales y promocionales. De esta cantidad, 19,42 millones proceden de la recaudación del canon digital.
(Así se puede mantener una sede como el Palacio Longoria. Por cierto ¿Porqué la SGAE no paga Derechos de Autor a los herederos del arquitecto José Grases Riera, que lo construyó? ¿por qué unas obras de arte si devengan derechos y otras no?)
Destaca, nuevamente, el ratio que presenta la SGAE, ya que tan sólo el 37,2% de sus socios percibió algún dinero en el reparto de 2007.
(Nos venden la idea de que sin esa recaudación los autores no podrían vivir, y lo cierto es que la inmensa mayoría de autores siguen sin poder vivir, porque la parte del león se la llevan los que están forrados, no los pequeños autores, ni de música, ni de literatura)
La mayoría de los artistas españoles apenas perciben entre 12 y 300 euros al año por los derechos de autor que gestionan dichas entidades.
(¿Qué les decía?. Les recomiendo la lectura completa del artículo)
Y para terminar les cuento mi experiencia: un hermano de mi abuela escribió la música de una zarzuela, poco conocida y menos representada, "Los Cadetes de la Reina". Pero así y todo, algo debe recaudar, porque mi madre y mis tíos, como herederos de aquel señor, de vez en cuando recibían una carta de la SGAE diciendoles que pasaran a cobrar lo que les correspondía, siempre cantidades bastante simbólicas.
Actualmente la única persona que sobrevive de aquellos herederos es una tía, bastante mayor y que no está en condiciones de ir a cobrar. Así que me firmó una autorización para que cobrase en su nombre aquello a lo que tenía derecho. La suma, que correspondía a lo recaudado en dos o tres años, era poca cosa, algo más de 100 euros. Pero como "ricas son, aunque sean dos pesetas" como decía mi primo Carmelo, allá fui, y además me inspiraba curiosidad, francamente, ese edificio tan precioso usurpado por esos bucaneros.
La verdad es que el señor que me atendió no pudo ser más amable: me dio toda clase de explicaciones y facilidades, me contó que para que los herederos de la generación siguiente, esto es, la mía, pudiesemos percibir algo, lo primero que teníamos que hacer es darnos de alta como socios de la SGAE (creo recordar que había que pagar algo así como 15 o 25 euros al año. O sea, lo comido, por lo servido) y después, mucho más laborioso, demostrar que el resto de los herederos han muerto, y demostrar que no han dejado otros herederos tras ellos que puedan reclamar derechos. O sea, la de San Quintín juntando partidas de defunción, testamentos, declaraciones de herederos, etc. Conclusión, que los Derechos que devenga la zarzuela de mi tío abuelo se quedan sin percibir ¡EN UN 97%!. Porque lo más grande es que ese señor me dijo que los 125 euros que percibía mi tía era sólo el 3% de lo devengado por ese autor. Es decir que haciendo un cálculo rápido, ahí hay unos 4000 euros devengados por ese autor, de los cuales mi tía ha cobrado 125, Y EL RESTO SE HA QUEDADO ENTRE LAS UÑAS DE LA SGAE.
Y yo me pregunto ¿con cuántos miles de obras más estará sucediendo lo mismo, cuántos cientos de herederos habrán dejado caer sus derechos, cuánta pasta gansa están rapiñando los secuaces de Tedy Bautista sin hacer más que poner el cazo?
Así que ¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!
viernes, 26 de octubre de 2007
Im-Pulso: La SGAE es un cefalópodo (cabeza con tentáculos)
Im-Pulso: La SGAE es un cefalópodo (cabeza con tentáculos)
martes, 23 de octubre de 2007
Mas sobre lo mismo
He vuelto, y tengo unas fotos muy bonitas del Alto Tajo, (que no hacen suficiente honor ni de lejos a la grandiosidad de aquel paisaje) pero tengo que dejarlas para luego, porque el nuevo periódico "Público" trae información sobre esas preguntas que todos nos hacemos ¿A dónde va a parar el dinero qué recauda la SGAE? ¿Cómo se reparte?
http://www.publico.es/dinero/008605/sgae/punta/iceberg/entramado/societario
Por si no podeis entrar bien en la dirección, copio aquí el texto de la noticia.
SGAE: la punta del iceberg de un entramado societario
La sociedad gestora de derechos, que tiene prohibido el ánimo de lucro, es la propietaria de un complejo conjunto de sociedades limitadas
ANA TUDELA - MADRID - 22/10/2007 07:04
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) es mucho más que una entidad de gestión colectiva, lo que la obliga según la ley a no tener ánimo de lucro. Esto le ha permitido obtener del Ministerio de Cultura la potestad para recaudar dinero allí donde suene o pueda sonar música de uno de sus asociados.
Sin embargo, como demuestran los datos del registro mercantil, SGAE es sólo la punta del iceberg de un entramado societario.Dentro de éste, la práctica totalidad de las compañías son sociedades limitadas, es decir, sí tienen ánimo de lucro. Además, la facturación de éstas se obtiene básicamente por servicios a SGAE y procede por tanto de la recaudación de derechos de autor.
De momento. SGAE lleva desde 2003 modificando su estructura y traspasando activos (monetarios y tecnológicos) a sus filiales para convertirlas en lucrativos negocios.De SGAE cuelgan dos patas: por un lado la Fundación Autor, que como tal fundación no puede tener tampoco ánimo de ganancia o lucro. Y por otro, la Sociedad Digital de Autores y Editores (SDAE), una sociedad limitada que es el brazo tecnológico de SGAE.
Fundación Autor no puede ganar dinero pero es el único accionista de Iberautor, una sociedad limitada. Ésta a su vez es el principal o único propietario de otras cuatro sociedades limitadas.
Todas ellas se dedican a obtener negocio de actividades relacionadas con la cultura, ya sea con la publicación y distribución de libros, discos y vídeos o con la programación y ejecución de espectáculos. Se trata de Sello Autor, Centro de Producción Audiovisual Autor, Altos del Río y Teatro Príncipe Pío S.L..
Gestión de teatros
Teatro Príncipe Pío S.L., de cuyo capital Iberautor controla el 60,28% (el resto está en manos de Antonio Banderas que redujo su participación en 2002), debe su nombre a un proyecto que nunca vio la luz: la creación por parte de SGAE junto con Riofisa de un espacio escénico en la estación de ferrocarriles de Príncipe Pío en Madrid.
Riofisa acabó aliándose con la productora holandesa Stage Hólding para el proyecto, lo que motivó una denuncia de SGAE que ésta perdió al demostrar Riofisa que ni se había solicitado licencia de obras.
Pero aunque fallase aquel intento, SGAE ya le tiene preparados casi una decena de teatros a la filial para que desarrolle su actividad, en competencia con otras salas de teatro privadas. Ni Teatro Príncipe Pío ni Iberautor invertirán un euro en la puesta en pie de los espacios escénicos porque no son sus propietarios.
El dueño (o gestor, porque en algunos casos son edificios históricos cedidos por administraciones públicas por hasta 75 años) es la Fundación Autor. .¿Cómo los ha conseguido? En el año 2003, la junta directiva de SGAE decidió iniciar el llamado Plan de Sedes Integrales y dotar a la Fundación Autor del dinero necesario para emprenderlo (ver información en página siguiente). Según la memoria de SGAE de 2004, la decisión se toma en base a un informe de la consultora Ernst & Young.
También en 2003, SGAE decide traspasar sus activos tecnológicos a otra filial 100% suya: SDAE. La actividad fundamental de ésta se centra en el mundo digital y de Internet.
Portales de venta de contenidos, sistemas de protección de copia privada (DRM) con la clara intención de ser comercializados y obtener con ello un beneficio lucrativo. Es el caso del sistema Argos, activo fundamental de Argos International Organization, participada por SGAE, SDAE y la SGAE de Francia.
Directivos pluriempleados
Junto al entramado societario de SGAE existen compañías que no cuelgan de la gestora pero comparten directivos, domicilio social y en algunas ocasiones incluso el teléfono de contacto.
La principal es Microgénesis, de la que fue presidente hasta el año 2000 el actual director general de SDAE, José Luis Rodríguez Neri. Coinciden además entre sus directivos otros de SGAE como Rafael Ramos Díaz o Eva García Pombo.
Entre los negocios de Microgénesis está la gestión de los portales de venta de música Latinergy, Museekflazz, Egrem y Nubenegra y entre sus proyectos (según su página web) está el sistema Teseo (proyecto de SGAE) o La Central Digital (web de Portal Latino). Microgénesis, Coqnet, La Central Digital y Portal Latino, entre otras, han compartido sede en Gran Vía 36 durante años. Ahora se están trasladando todas a Abdón Terradas 4.
Mil fórmulas para sacar de SGAE el dinero recaudado
De la recaudación de SGAE no han escapado ni Inditex, ni TVE, ni las bodas, ni lo van a hacer los móviles, por citar algunos ejemplos. La sociedad sigue incrementando sus ingresos, que en 2006 alcanzaron los 343 millones de euros.
La mayor parte se distribuye entre sus asociados por una fórmula que SGAE no revela. Pero hay otras vías que consumen parte del dinero. Una es el traspaso de activos.
Es el caso de los 55 millones que se traspasaron entre 2003 y 2006 a Fundación Autor procedentes del fondo de promoción. O los activos tecnológicos que se han traspasado a SDAE mediante ampliaciones de capital (de aportación no dineraria, según las cuentas del registro).
Otra de las opciones aparece en las cuentas auditadas de las filiales de SGAE. Iberautor debe su facturación (que ha rondado entre 2002 y 2005 los 10 millones de euros anuales) fundamentalmente a SGAE, que aportó el 93% del total en 2004 y el 84% en 2005.
La factura de 2005, por ejemplo, equivale al 3,4% de todo el dinero recaudado ese año por SGAE como derechos. No se especifican las actividades de Iberautor porque, aclaran, eso puede “provocar perjuicios” a la sociedad. En el caso de SDAE, obtiene el 99% de su facturación de SGAE.Además están las ampliaciones de capital, a las que acude SGAE para reequilibrar el patrimonio cuando una filial entra en quiebra (como SDAE en 2004 o Portal Latino en 2005).
Pero una de las partidas más significativas de las cuentas de las filiales de SGAE son los “servicios exteriores”, que figuran en el apartado de gastos y consumen buena parte de lo que se factura a la gestora. Iberautor, en 2005, gastó en servicios exteriores 7,1 millones de euros. SDAE en ese mismo año refleja por ese concepto 0,51 millones de euros. SGAE contrata con asiduidad a algunas sociedades no del grupo con las que sí comparte directivos y el domicilio social de sus filiales.
Es el caso de Microgénesis, que tiene entre sus proyectos La Central Digital o el proyecto Teseo de SGAE. Otra es Coqnet. Son quienes figuran como contacto técnico y de facturación de los principales portales de venta de contenidos de SGAE.
viernes, 5 de octubre de 2007
Esto se pone interesante
Varapalo de la UE al canon digital español
El canon sobre soportes digitales no puede cobrarse indiscriminadamente. La Administración y las empresas no deberían satisfacer el canon en sus compras de soportes y aparatos porque no los emplearán para almacenar obras con derechos de autor. Ésta es la tesis que defiende el comisario europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy, en su respuesta a una pregunta del eurodiputado de Iniciativa Raúl Romeva. Según McCreevy, sólo deberían estar sometidos a canon aquellos productos que vayan a utilizarse "en medida apreciable" para hacer copias de uso privado.
FUENTE El País Digital
Información Completa en:http://www.madrimasd.org:80/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=31723&origen=notiweb
miércoles, 25 de abril de 2007
Una opinión mas
http://www.escolar.net/MT/archives/2007/04/ojala_los_libro.html
lunes, 2 de abril de 2007
Algunas puntualizaciones
- Seguramente por la imposición del canon no disminuirá el número de personas que frecuentan las bibliotecas en España, ya que desde el primer momento fue evidente para todos que pretender repercutir el canon directamente sobre los lectores era tal disparate que se descartó esa posibilidad desde muy pronto. Lo que se temió, justificadamente, es que ese dinero se sacase de los mermadísimos presupuestos de las bibliotecas españolas, menguando aún mas sus posibilidades de crecimiento. Si la mitad del presupuesto de la biblioteca se va en pagar por los préstamos que hace ¿cómo aumenta sus fondos? ¿quien sale perjudicado con esa merma? El usuario, que ya ha pagado con sus impuestos la instalación y funcionamiento de la biblioteca, vuelve a pagar por llevarse en préstamo un libro, que ya pagó para que se comprara.
Entonces, como solución brillante se arbitra que el canon lo pague la Administración (o sea, de una forma u otra, sigue siendo el ciudadano el que paga) ¿Y quién lo cobra? Las entidades gestoras de derechos, o sea, entidades privadas como la SGAE y CEDRO. Así llegamos a la situación aberrante, contraria a cualquier doctrina fiscal razonable, según la cual, en lugar de ser la Administración la que recauda un dinero mediante impuestos a las entidades privadas para disfrute de todos los ciudadanos, son las entidades privadas las que cobran dinero (un dinero que es un impuesto encubierto, aunque le llamen canon) a la Administración para repartirlo entre sus asociados sin ninguna transparencia ni ningun control. Ya le dijo el otro día el representante de CEDRO a un amigo mío, que no se quejara, que siendo autor, podía llegar a cobrar ¡60 euros ANUALES! del canon que cobra CEDRO por las fotocopias. Con eso no cabe duda de que los autores van a poder vivir holgadamente del fruto de sus obras. ¿Dónde va a parar el dinero que recaudan? ¿quién se lleva la parte del león?
- Dice Francisca "Los puestos de trabajo de los bibliotecarios están en juego." No se trata de eso, no es por ponernos lazos de altruismo, pero no nos preocupan nuestros puestos de trabajo. Si hemos hecho una oposición y somos funcionarios no es fácil que nos veamos en la calle de un día para otro. Lo que nos preocupa es que, en un país donde el 52% de la población reconoce que no lee nunca un libro (ni piensa leerlo) se machaque a las instituciones que vienen haciendo el mayor esfuerzo en favor de la cultura y la difusión de la lectura. No es como cree Francisca que las bibliotecas hayan reaccionado ahora creando Clubs de Lectura, o cuentacuentos, o toda clase de actividades de animación a la cultura, es que vienen haciéndolo hace muchas décadas, desde mucho antes de que se cerniese sobre ellas la amenaza de ningún canon. Porque esa es su vocación, su misión y su razón de ser. Una biblioteca no es nada si no tiene lectores. Y por desgracia en España se lee muy poco y se fomenta muy poco la lectura. Nos dicen que los países mas cultos de Europa tienen impuesto el canon hace mucho y eso no ha perjudicado a sus bibliotecas. Se olvidan de que esos países, con los Escandinavos a la cabeza, son países en los que se barajan estas cifras:
Dinamarca (14 préstamos habitante en 1998),
Suecia (9 préstamos),
Noruega, Finlandia (19’5 préstamos)
España (0,5 préstamos por habitante)
Es decir, que son países con muchas bibliotecas, muy bien atendidas y financiadas y con un gran arraigo y uso entre la población. Hay una cultura de intenso uso de las bibliotecas. Todo lo contrario que en España, en donde, de ese 48% de población que lee de vez en cuando, es sólo una pequeñísima minoría la que es usuaria de las bibliotecas. Lo que están necesitando éstas es que les pongan las cosas aún mas difíciles.
Y para terminar pongo aquí algunas opiniones vertidas por bibliotecarios en nuestras comunicaciones por correo: Carolina del Olmo da algunos datos:
Otro bibliotecario, Isaac Carrascal, desde Holanda nos cuenta:España es, creo (aunque mis datos no está muy actualizados), el cuarto país de Europa en producción editorial y el sexto mundial. En 2002, el mercado del libro español, dominado por grandes grupos editoriales, facturó en su conjunto 2.674 millones de euros, casi un 0,5% del PIB. Y, sin embargo, uno de los aspectos más sorprendentes del sector editorial es que es uno de los más subvencionados con fondos públicos del mundo. (el año 2006 la industria editorial española recibió subvenciones por valor de 16 millones de euros) O sea, lo que está feo, feo, es recibir pasta a espuertas y a la vez, exigirla de esta manera.
Por último, es fundamental tener en cuenta que en España la presión para implantar el canon viene de CEDRO, entidad cuya misión, en teoría, consiste en “mejorar en España las condiciones de trabajo de los creadores de la cultura escrita y facilitar a los ciudadanos el acceso legal a libros”. Ahora bien, cuando uno echa un vistazo al organigrama de CEDRO, la cosa se complica: el actual presidente de CEDRO, Josep M. Puig de la Bellacasa (de Multimedia Ediciones, grupo Planeta), es en estos momentos vocal de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) y era hasta hace bien poco el vicepresidente 2º de esta misma entidad y presidente del Gremio de Editores de Cataluña. El vicepresidente 2º de CEDRO, Antonio Roche (editorial Biblioteca Nueva), era todavía en 2003 vicepresidente 1º de la FGEE. El actual vicepresidente 3º de la FGEE, Javier Gogeascoechea (Desclée de Brouwer), es vocal de CEDRO y presidente del Gremio de Editores de Euskadi. Fermín Vargas (Alianza Editorial) es tesorero de la FGEE y vocal de CEDRO…
En definitiva, es como si el director de una empresa, disfrazado de sindicalista, pidiera ayuda a las administraciones públicas para mejorar las condiciones de vida de sus empleados (a los que no le da la gana de subirles el sueldo) y, de paso, se
ofreciera él mismo para gestionar esas ayudas económicas… ¡qué miedo!
Así, que vayamos preparándonos... Por ahora no va a repercutir el canon sobre los usuarios, más adelante ¿chi lo sa?...Desde hace un tiempo resido en Holanda. Hace unos meses, por razones personales, me mudé del extremo Este a la zona Oeste. En ese momento mi capacidad económica no era exactamente sólida (vaya eufemismo) por lo que, puesto que me gusta leer, me fui a la biblioteca pública mas cercana. Pero menuda sorpresa cuando me pidieron cerca de 15 Euros para una suscripción trimestral excluyendo, por supuesto, los posteriores pagos por cada documento prestado. Resultado: soy bibliotecario y resulta que no tengo ni el carné de la biblioteca pública...
Y no se por que me viene a la mente aquellas palabras de Martin Niemöller "primero vinieron a por los comunistas, y yo no hablé por que no era comunista..."
jueves, 29 de marzo de 2007
Lo que hay detrás de tanto canon
Hay muchas reflexiones que hacer en torno a estos dos cobros, uno porque nos considera a todos culpables antes de que se pruebe tal cosa, y nos multa preventivamente, que eso es el canon digital; otro, porque va a terminar saliendo de las arcas de la Administración rumbo a las de las entidades privadas, como SGAE y CEDRO, dando lugar al más esperpéntico de los disparates: que una entidad privada recaude un impuesto, y que quien pague sea la Administración, o sea todos los ciudadanos INCLUIDOS LOS QUE NUNCA USAN LAS BIBLIOTECAS ¡¡¡¡!!!!
Paso a copiar el texto de Pedro López López, que no tiene desperdicio:
"... yo creo que estamos en un debate fundamental, tanto para las bibliotecas como para los servicios públicos y que no debemos perder de vista que la filosofía de los servicios públicos es una y la del comercio es otra. El problema es que la esfera del comercio intenta someter y estrangular a la esfera pública.
Creo que hay que remontarse al origen de los servicios públicos. Por parte del sistema capitalista se reconoce desde muy temprano que el mercado genera grandes desigualdades. Eso creo que sigue siendo una realidad innegable en nuestros días. Durante el siglo XIX el movimiento obrero tiene una enorme fuerza y en 1917, como todos sabemos, surge la revolución soviética. Entonces, el propio capitalismo ve en peligro su supervivencia, habida cuenta de la fuerza del movimiento obrero que en lo que piensa es en hacer una revolución que sustituya el sistema capitalista por el socialista. La reacción desde el sistema capitalista es ver cómo pueden atenuarse las desigualdades para que la gente no esté tan desesperada como para pensar en hacer la revolución. Por eso se fortalecen los servicios públicos, pensados para cubrir las necesidades más apremiantes de las clases desfavorecidas. La vía para sufragar esos servicios no puede ser otra que los impuestos. De manera que los servicios públicos, que pagamos entre todos, y por tanto tenemos derecho a ellos, están concebidos para atender a una serie de
derechos fundamentales que aseguran una vida digna a todos los ciudadanos, sea
cual sea su extracción social.La esfera del comercio ha quedado al margen de este sistema, ideando productos y servicios que aporten algún valor añadido. Si tenemos una red de transportes públicos, lo que aportan los transportes privados se supone que es una mayor rapidez y mejores condiciones (puede ser simplemente lujo). Se supone que me desplazo mejor y más rápido en un taxi que en un autobús (es la lógica del sistema), y por eso las compañías privadas ofrecen este servicio; pero eso no debe llevar a cuestionar el sistema público con el argumento de que el sistema público "hace la competencia". La competencia debe ser entre empresas, exclusivamente. Pero esto se ha pervertido y ahora se dice que los servicios públicos hacen la competencia. Con este argumento nos cargamos los servicios públicos, porque los gobiernos no podrán diseñar ninguna política pública.
Si habéis visto el programa de anoche con Zapatero respondiendo preguntas a los ciudadanos, veréis que muchos reclaman al Estado que solucione problemas de vivienda, de trabajo, de prestaciones sanitarias, etc. Pero ningún gobierno puede asegurar nada si los ciudadanos (y los gobiernos también) seguimos dejando que las empresas se apropien de los espacios que hasta ahora están reservados a la acción de los poderes públicos. No tendremos a quién reclamar cuando falten pensiones, viviendas, prestaciones sanitarias o bibliotecas. Si las empresas se apropian de todos los espacios, no podremos exigir que las necesidades sociales sean cubiertas, porque la misión de la empresa es ganar dinero, no cubrir las necesidades de los ciudadanos. Si seguimos con esta dinámica, lo lógico es que no haya partidos políticos ni espacios ciudadanos, sino que gobiernen directamente las empresas; ya lo hacen en gran medida en la trastienda, pero ¿para qué vamos a seguir con el paripé de los partidos políticos? La cuestión es si el paraíso que nos ofrecen en la publicidad es creíble. Ahí están tantos escándalos de empresas y empresarios "modélicos" que han vendido humo que hemos pagado luego muy caro. Con frecuencia se habla de la corrupción de poderes políticos, pero no hay que olvidar que quien corrompe a los políticos son poderes privados.
Los servicios públicos han quedado fuera del mercado, y representan como la mitad del PIB en Europa. Lo que pretenden las empresas es integrar esta mitad del PIB europeo en el mercado (operación también válida para todo el planeta, naturalmente), y esta es la ofensiva que estamos sufriendo. Y esto incumbe también a las bibliotecas, que ya están consideradas como "servicios culturales" en el Acuerdo General del Comercio de Servicios. Se pretende que sean otro negocio más. Y el acoso a ellas irá en aumento con el argumento de que hacen la competencia a empresas que se dedican a vender libros o materiales audiovisuales o acceso a Internet. Por eso cuando hace años se produjo la liberalización de las telecomunicaciones no era, como decía la propaganda, para prepararnos para la sociedad de la información; era para privatizar las telecomunicaciones, sencillamente. El discurso tecnológico no es más que una pantalla para encubrir que en realidad de lo que se trata es de que servicios que teníamos asegurados por los poderes públicos financiados con los impuestos, cada vez van a pasar más a ser ofrecidos a los clientes según su nivel adquisitivo. De manera que no es que la esfera pública esté invadiendo la privada, sino al contrario. Los ciudadanos tienen derecho a elegir el destino de sus impuestos, cuyo destino lógico es el de una buena red de servicios públicos.
Si sigue esta acusación de "competencia desleal" hacia los poderes públicos, creo que las empresas deberían, por un mínimo de decencia, renunciar a cualquier ayuda pública. Esto afecta editoriales o a colegios concertados. El que quiera un servicio privado, está en su derecho, pero que se lo pague íntegramente. Me hace mucha gracia la acusación que se hace a los que defendemos los servicios públicos de que queremos que nos proteja "papá Estado", pero a quien protege más "papá Estado" es a las empresas cuando les va mal, con desfalcos y con operaciones desastrosas que luego obligan a reflotar empresas inyectando dinero público sacado de nuestros impuestos. Me parece muy bien que compitan las empresas, pero que no nos obliguen a competir a todos las veinticuatro horas del día. Creo que la cultura y la información, nuestras materias primas de trabajo, conjugan mejor con el verbo compartir que con el verbo competir.
Saludos cordiales
Pedro López López "
Añado dos noticias que vienen a cuento:
http://www.laflecha.net/canales/wireless/200405061/
http://www.elmundo.es/navegante/2004/04/16/esociedad/1082104260.html
viernes, 2 de marzo de 2007
Mas contra el Canon
He encontrado en mi buzón un mensaje tan esclarecedor sobre la cuestión del Canon por Préstamo en las Bibliotecas, que tengo que volver sobre el asunto. Así pues, copio a continuación el mensaje de Pedro López López enviado a Iwetel el día 27 de febrero. Merece mucho la pena.
El mensaje de Ramón Salaberría da pie para continuar la reflexión que debe suscitar el momento en el que estamos. Si seguimos, por parte de la ciudadanía y los sectores profesionales, aceptando la lógica que quieren imponer los sectores empresariales más poderosos, antes de que pase mucho tiempo estarán todos los servicios públicos privatizados. Las bibliotecas se ven afectadas por esta lógica mercantilista que quiere barrer los servicios públicos, pues forman parte del apartado de "Servicios de ocio, cultura y deporte" del Acuerdo General del Comercio de Servicios, perpetrado por la Organización Mundial del Comercio a
espaldas de la ciudadanía y traspuesto en sus líneas principales a Europa mediante la Directiva Bolkestein.La manera de actuar de estas instituciones es gradual, para no provocar rechazos frontales por parte de la ciudadanía de los países desarrollados. Por eso de momento encontramos un canon que parece poca cosa, pero si analizamos con más detalle el asunto observaremos las siguientes consecuencias:
1. Estamos aceptando un impuesto nuevo, como es el pagar por préstamo. Es abusivo que a una institución pública -la biblioteca- se le grave con un impuesto por llevar a cabo su misión principal: prestar, sin fines de lucro, libros y otros documentos. De momento, la cantidad puede ser pequeña y el usuario final parece que "no paga", pero el usuario final sí paga, porque los servicios públicos se mantienen con los impuestos. El aceptar esto es un paso importante, porque una vez que ha echado a rodar, no hay quien lo pare y más adelante el canon irá subiendo, y quizás más adelante se plantee que el usuario final sí pague, lo que sería un impuesto indirecto (o sea, de los más injustos por no tener en cuenta el nivel económico del usuario) y vendría a afectar a los sectores de población más necesitados de estos servicios.
2. En base al articulado del Acuerdo General del Comercio de Servicios, las empresas que presten los mismos servicios que organismos de la administración pública no consentirán que ésta haga "competencia desleal" y pueden exigir el "mismo trato". Y en base a la "injusticia" que supone que la administración "compita deslealmente" (claro, no estamos en la lógica de satisfacer derechos, sino en la de vender mercancías) exigirán recibir las mismas subvenciones que los órganos administrativos que satisfacen los derechos ciudadanos. Esto quiere decir que al Estado le quedarán tres opciones: o multiplicar brutalmente los presupuestos, opción inviable; o repartir el presupuesto disponible entre los órganos administrativos y las empresas, lo que conduce al colapso de las funciones que desempeña la administracion al esquilmar los presupuestos; o liberalizar los servicios públicos conduciéndolos a su privatizacioón total. Los servicios públicos, como las bibliotecas, son los pilares del Estado del Bienestar y no deben caer dentro de las reglas del mercado.
Esto es lo que está en juego, más allá del canon. Pareciera que estas cosas son irreversibles, y eso es lo que nos quiere hacer creer el "pensamiento único" (la "lógica" neoliberal), pero nada más lejos de la realidad. El AGCS y la directiva Bolkestein está generando una oleada de contestación en toda Europa de la que aquí nos enteramos poco. Hay más de mil entidades locales que se han declarado "zona fuera del AGCS", y la contestación continúa a medida que se van conociendo estos acuerdos destinados a derribar el Estado del Bienestar.
La directiva 92/100 puede contestarse, y si hay un movimiento lo suficientemente fuerte a nivel europeo -y, desde luego, hay malestar en diversos países-, puede ser retirada. Si algo diferencia al súbdito del ciudadano es que el primero se resigna. Así que, olvidémonos de expresiones como "no hay nada que hacer", "es una directiva europea y hay que cumplirla" y similares. Cientos de bibliotecas están reaccionando y apoyando la campaña contra el canon. También están reaccionando escritores, docentes, estudiantes y usuarios. No dejemos que este movimiento decaiga.
Saludos Pedro López López
viernes, 26 de enero de 2007
Siguiendo con el tema
Así como la respuesta de El Pianista, que también sabe por dónde se anda.
Y aunque parezca que no, es un tema que nos afecta a todos, de una u otra manera.
jueves, 25 de enero de 2007
Grabaciones y gravámenes
Y nos está pasando a todos. ¿Qién no guarda sus fotos o sus videos en un CD o un DVD? ¿Quién no ha comprado o va a comprar alguna vez una impresora o un scanner? Pues en todo eso nos están cobrando un canon, dando por sentado que vamos a piratear. Así que estamos justificados. Que nadie se sienta culpable cuando hace una copia pirata de algo, para su disfrute y sin ánimo de lucro. Eso no es pirateo, es restitución.
http://jamillan.com/librosybitios/blog/2007/01/el-canon-en-la-ley-del-libro.htm
