El otro día me propuse (y les propuse) sistematizar un poco estos paseos madrileños, así que hoy, para no cansarnos mucho, nos vamos a dedicar a un solo barrio, el de Salamanca, y ya verán cuánto va a dar de si.
Para empezar. un edificio emblemático, que merecería un monográfico para él solo, casi: el ABC de Serrano, reconvertido en centro comercial.
La próxima vez que pasen cerca de la Puerta de Alcalá, busquen esta ventana. Absurda, nadie se puede asomar a ella, sin utilidad aparente.
Cuánto le gustaría a Cyrano de Bergerac: "C'est bien plus beau lorsque c'est inutile"

Volvamos por la Calle de Velázquez
Una casa normal y corriente, pero ligada a la historia familiar. En ella vivieron los abuelos de mi santo esposo. No lo van a creer, pero debajo había una lechería con vacas, estabuladas dentro de Madrid. Y cuando eran buenas las llevaban de paseo al Retiro.
Calle de Lagasca, en primavera
Son balcones sencillos, pero tienen su toque de merengue en las molduras
El mirador no tiene mucha gracia, pero sirve de espejo a la casa de enfrente...
...con sus cenefas
Esta casa merece un poco mas de atención. Este año se han cumplido los 100 desde su construcción por el arquitecto José Espelius Anduaga, y es uno de los edificios mas notables de la calle Goya. Ocupa el nº 32, y pinchando en la foto veréis mas información sobre el inmueble.

Pero yo hice las fotos sin saber que era tan histórico, simplemente porque me llamó la atención la decoración abigarrada y fantástica. Desde la torrecilla que corona el chaflán...

... a las cabezas de elefantes engalanados que sostienen las balaustradas, los leones que abren sus fauces sobre los balcones...

... a las cabezas de elefantes engalanados que sostienen las balaustradas, los leones que abren sus fauces sobre los balcones...
... o los atlantes que enmarcan los ventanales.


Balcones de toda la vida en Conde de Aranda, con su plaquita de "Asegurada de incendios"

Un alarde decorativo que contrasta con la sencillez del tiesto de gitanillas en estas humildes ventanas que quieren ser balcones pero se quedan a medio camino

Los tonos blancos y cremas dan un toque de elegancia afrancesada a algunas casas


Esas terrazas espléndidas, envidiables, de las casas de principios del XX, que son un remanso de frescor en las noches de verano, la mejor habitación de la casa
Los tonos blancos y cremas dan un toque de elegancia afrancesada a algunas casas
Calle Lista (me da igual que el nombre oficial sea Ortega y Gasset, para mi siempre ha sido y será Lista)
Balcones de toda la vida en Conde de Aranda, con su plaquita de "Asegurada de incendios"
Y otros, mucho mas clásicos, coronados por frontones triangulares, en Claudio Coello
Estos se adornan con la explosión primaveral del árbol del amor
Una fachada esgrafiada, al estilo segoviano, en Conde de Peñalver (otra que tal, siempre fué Torrijos, de toda la vida)
Y los miradores, que parecen todos iguales, pero cuántas variantes admiten. Los diáfanos que no esconden nada




Otro día, mas